Un nombre muy corto para un arma con tanto poder. Y este arma es es una pistola eléctrica capaz de emitir pulsos eléctricos con un alcance de hasta 7,6 metros. El arma perfecta...pero no. Anmistía internacional ya lleva contadas 300 muertes causadas por la pistolita ésta, incluyendo infartos, ataques cerebrales...incluso muerte por quemaduras cuando intentaron detener a un sujetos que se roció con gasolina y amenazaba con pegarse fuego a lo bonzo...y no se les ocurrió nada mejor que pegarle una descarga eléctrica...pedazo lumbreras los usuarios de este genial invento, pufs.
El último en probarlo fue un espontáneo que saltó al terreno de juego durante un encuentro de béisbol. Un policía debió creer que tenía un miembro de Alqueda delante, y que con el cacho trapo que llevaba podría ahogar a alguno de los miembrosde los equipos participantes (que te ponen cabeza abajo de un guantazo a lo Bud Spencer), y le disparó. Fulminado y al suelo, ante el asombro de los asistentes que se permanecieron de pie hasta que el pobre se pudo levantar.

Otro caso sonado fue el acontecido en Texas (los tejanos adoran la elecricidad, ya sea en sus pistolas o en sus sillas) :
Un policía quiso arrestrar a una anciana de 72 años por ponerse flamenca. El policía le ordena varias veces que ponga las manos atrás para esposarla. La señora se niega y ¡zaap!.
Bueno, ahora nos tendremos que ver con una fuerza policial que prefiere freirte antes que darse una carrera, o antes que ponerse a discutir cualquier asunto...que no te quiere dar el DNI?...¡pistolita!. ¿Que no te quiere soplar por el tubito? ¡pistolita!. ¿Que no quiere acompañarte a comisaría? ¡pistolita! (es para preocuparse, porque en los USA hay un preocupante porcentaje de policías obesos que pierden el aliento con abrir la puerta de su coche patrulla).
Muy malo, porque, si hay algo común a la raza humana, es que si te dan el poder sobre la vida ajena, hay que ser Gandhi para resistir la tentación deu sar ese poder para beneficio propio. Algo que vemos una y otra vez con funcionarios corruptos a todos los niveles, policías que piden mordidaspara retirarte la multa, empleados de prisión que explotan a los internos, aduaneros que miran a otro lado mientras pasas unas botellitas, concejales que recalifican hasta la tierra de los cementerios...y ahora, el poli que si no te sometes a su santa voluntad...¡pistolita!.